En este artículo, repasaremos los métodos de autorización de proxy, a saber:
- Autorización con usuario y contraseña
- Autorización por IP
¿Por qué necesitas autorización en un proxy?
Un proxy es un servidor proxy que procesa tus solicitudes y devuelve respuestas. Para evitar que otras personas accedan a este servidor proxy, debe estar protegido, y por eso se requiere autorización. En otras palabras, mediante la autorización confirmas que tienes acceso al servidor proxy; de lo contrario, no procesará tus solicitudes.
Autorización con usuario y contraseña
Cuando compras un proxy, se te asigna un usuario y una contraseña para el servidor proxy, con los que podrás acceder al proxy. En esencia, es una forma tradicional de autorización y no tiene nada de complicado.
Es decir, cuando compras un proxy, el proveedor te facilitará:
- Dirección del servidor
- Puerto del servidor
- Usuario
- Contraseña
En algunos casos, el usuario y la contraseña los genera automáticamente el sistema, mientras que en otros puedes crear tus propias credenciales para el servidor. Todo depende del proveedor de proxy al que le hayas comprado el servicio.
Autorización por IP
Con este método de autorización, indicas tu dirección IP personal para que el servidor proxy te reconozca. Es decir, añades la IP de tu casa a la lista blanca y, al acceder al servidor proxy, este comparará tu IP actual con la que especificaste en la lista blanca del sitio web del proveedor. Si coincide, la autorización se completa correctamente y el servidor proxy empezará a funcionar.
Es decir:
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El proveedor de proxy te dará la dirección del servidor y el puerto del servidor.
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Añades la IP de tu casa a la lista blanca en el sitio web del proveedor de proxy.
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Durante la autorización, el servidor proxy comparará tu IP actual con la que indicaste en la lista blanca.
Como puedes ver, en este caso no necesitas usuario ni contraseña, y la autorización se realiza mediante tu IP personal.
¿Cuál deberías elegir?
Todo depende de tus objetivos. Estas son las principales diferencias:
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La autorización con usuario y contraseña se considera el método más sencillo y el más común.
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La autorización por IP se considera un método más complejo y seguro, ya que el acceso se concede por IP, algo que no puede verse comprometido como sí puede ocurrir con un usuario y una contraseña. El principal inconveniente es que tu dirección IP puede cambiar (por ejemplo, tras reiniciar el router), así que, para que el servidor proxy funcione, tendrás que añadir la nueva IP a la lista blanca, lo cual no es demasiado práctico.
En resumen: se elige la autorización por IP si quieres maximizar la seguridad de tu servidor proxy, mientras que en el resto de casos es mejor la autorización con usuario y contraseña.
¿Dónde puedo comprar un proxy con el tipo de autorización adecuado?
Los proveedores de proxy modernos ofrecen ambos métodos de autorización, por lo que este no suele ser un factor decisivo a la hora de elegir un proxy, ya que podrás disponer de los dos tras la compra. Los proveedores se eligen en función de otros criterios, como el tipo de proxy o el método de pago. Puedes consultar nuestra clasificación de proveedores de proxy y utilizar nuestro práctico filtro para encontrar el mejor proveedor que se ajuste a tus necesidades.